Sitios como La Petite Rose des Sables hacen que el viajero quiera volver siempre a ParÃs. Imposible ser mejor tratado que en este pequeño restaurante parisino.
La pareja propietaria del lugar (Zouzou y Christian ) me hizo sentir como en casa en todo momento a pesar de que mi francés no es muy bueno y ellos no hablan ni una palabra en español, pude preguntar y escuchar algunas historias sobre el lugar.
DifÃcil encontrar un lugar más parisino que este. FotografÃas antiguas de la ciudad, música francesa elegida con conocimiento de causa, todo lleno de cosas de ParÃs.

Comments are closed.